Despiden a investigadores del CIES de la UNAN – Managua por críticas hacia el manejo gubernamental del COVID-19

Cuatro miembros del Consejo de Dirección del Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud (CIES) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN)– Managua fueron despedidos por una comisión designada por las autoridades de esta casa de estudios.

Los académicos afectados fueron Miguel Ángel Orozco, Director; Marcia Ibarra, Subdirectora; Rosario Hernández; Docente en el área de formación y Lissette Linares, profesora del área de administración del centro.

Maribel Avendaño, Vicerrectora de Investigación y Postgrados de la UNAN – Managua, fue la encargada de notificar la decisión del Consejo de Docencia de la universidad. Según el acta resolutiva leída por la comisión, el despido estuvo fundamentado en lo dispuesto en el artículo 45 del Código del Trabajo.

Sin embargo, Orozco afirmó en entrevista con el medio Café con voz que preguntó las razones del despido “y la respuesta fue sin comentarios”. El 27 de marzo este investigador había dicho a la BBC Mundo que la cuarentena obligatoria y el cierre de las fronteras como medidas para enfrentar la pandemia del COVID-19 eran efectivas, pero que el Gobierno de Daniel Ortega se había rehusado a aplicarlas.

“El objetivo de esas dos medidas (cierre de fronteras y cuarentena obligatoria) es evitar el acercamiento físico. Aunque claro que hay formas de burlarlas, yo diría que son efectivas en un 99%”, expresó el ex Director del CIES a la BBC Mundo.

Además, criticó las visitas casa por casa de brigadistas de salud en todo el país en medio de la pandemia, una iniciativa impulsada por la Vicepresidenta nicaragüense, Rosario Murillo.

“Estamos ante una epidemia con un virus altamente contagioso y las medidas deberían ser diferentes. Se procedió con las visitas, que entiendo que parte de la población rechazó y dejó a algún personal sanitario también incómodo con la iniciativa”, agregó.

Luego, el 23 de abril, denunció que “el secretismo de la información sobre la cantidad de casos, el manejo de las pruebas y las orientaciones contrarias al distanciamiento social, no eran adecuadas”.
En ese sentido, alertó el riesgo violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses ante el manejo del Estado de Nicaragua del COVID-19.

La acción por parte del Estado, que se une a persecuciones contra universitarios en el marco de protestas del 2018, evidencia un patrón sistemático de represión y censura contra cualquier detractor que alce su voz en contra de las acciones o las medidas tomadas por el Gobierno nicaragüense.

El respeto a la libertad académica supone para el Estado la obligación de abstenerse de imponer una matriz de pensamiento o de ideas. La opinión de académicos expertos de las ciencias de la salud es fundamental para garantizar la vida y demás derechos humanos en el marco de la crisis mundial por el COVID-19.

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